Jueves, 19 de Julio de 2018

FRANCISCO NARBONA ES CONSEJERO POR NICARAGUA EN EL CGCEE

La desgarradora carta de Narbona ante la crisis social y política en Nicaragua

Francisco Narbona durante su participación en el último pleno de CGCEE.
Francisco Narbona durante su participación en el último pleno de CGCEE.

Reproducimos la carta abierta de Francisco Narbona, consejero por Nicaragua en el CGCEE, ante la grave crisis que se está viviendo en el país. Vaya por delante nuestro apoyo y sensibilidad. 

Consideré mi asistencia al II Pleno del VII Mandato como la más importante de mis venidas a los Plenos porque quiero que sepan los más de 2,400.000 españoles en el exterior representados por los CRE y los demás Consejeros  los horrores que se están viviendo en Nicaragua

Eduardo. En nombre de la comunidad española residentes en Nicaragua, queremos agradecerte la carta de apoyo solidaria y valiente a nuestra comunidad como Presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, CGCEE. También agradecemos a todos los demás consejeros que nos han escrito solidarizándose.

Desde el pasado 18 de abril el entorno nicaragüense es de creciente alarma y de emergencia por la situación política del país. Según el informe preliminar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, al concluir su visita al país, el 21 de mayo, habían recibido denuncias por, “al menos, 76 personas muertas”, 876 heridos y un sin número de desaparecidos.  Hoy a los 69 días de crisis, se contabilizan más de 200 muertos y en aumento, 1600 heridos y se desconocen la cantidad de desaparecidos

Nuestra Embajada activo desde los primeros días de la crisis nuestro Plan de Emergencia que estaba diseñado para enfrentar situaciones de catástrofes naturales.  Nunca creímos aplicarla en una situación tan diferente y dolorosa. El 27 de abril, el señor Embajador, D. Rafael Garranzo García y su equipo,  agradeció el esfuerzo realizado por los Colaboradores Locales del Plan de Emergencia y por el CRE. Consideramos que esta oportuna respuesta ha contribuido, sin duda, a que ningún español, española o familiar haya fallecido o resultado herido a raíz de la violencia que ha enlutado al país en más de dos meses que lleva esta situación de violencia.

Tal como expresamos al señor Embajador, corresponde a la nación nicaragüense identificar y poner en marcha los cambios que se requieren para retomar los cauces democráticos y las vías del progreso y el desarrollo sostenible. El diálogo nacional iniciado el pasado 16 de mayo aunque con muchos tropiezos representa, a nuestro parecer, el camino más idóneo para lograr acuerdos que canalicen los anhelos de la mayoría de la población de Nicaragua para tener un país más democrático y justo, y, con ello, encontrar una salida a esta grave crisis social y política.

Pero no deben de olvidar que no podemos ser insensibles ante tanto dolor que estamos viviendo, ya que cada uno de nosotros en su mayoría como un claro efecto de la migración podemos ser; abuelos, padres, cónyuges y demás de nicaragüenses.

Desconozco si existe  en el CGCEE que es la más alta representación de la ciudadanía española en el exterior, un Protocolo de Acción para este tipo de crisis que desgraciadamente seguirán sucediendo como en Venezuela y Nicaragua,  si no la hay es tiempo de preverle, ya que somos parte del nuevo Ministerio  de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Quiero concluir con las letras de una canción que con tristeza la cantamos en Nicaragua.

"Solo le pido a dios que el dolor no me sea indiferente,

que la reseca muerta no me encuentre vacio y solo,

sin haber hecho lo suficiente".

Mercedes Sosa